Muchos coinciden en que no existe un manual para ser un buen padre. Cambiar pañales, jugar con los hijos, dar lecciones de vida, incluso salir de vacaciones y compartir con ellos; todo esto forma parte del rol de padre.
No obstante, hay otros elementos que también se deben tener en cuenta y, desafortunadamente, suelen pasar inadvertidamente, a pesar de que esto puede traer repercusiones legales. Uno de estos elementos es lo que se conoce como la normativa “i-Size”.
En este artículo, se abordará con mayor profundidad en qué consiste esta seguridad i-Size y algunos consejos que padres primerizos deben seguir para cumplir con este, pero para ello es necesario empezar con lo básico…
¿En qué consiste la normativa “i-Size”?
En términos de seguridad infantil, esta normativa, la cual forma parte de la normativa europea ECE R129, es el estándar más reciente y seguro para las sillas de coche infantiles.
A diferencia de la normativa anterior (R44/04), la i-Size se centra en la estatura del niño en lugar de su peso, lo que facilita elegir la silla correcta y evita cambios prematuros de etapa.
¿Por qué es más segura que las anteriores?
Las sillas con certificación i-Size ofrecen niveles superiores de protección debido a los siguientes requisitos obligatorios:
- Estas sillas deben superar pruebas de choque lateral y con maniquíes avanzados para obtener la homologación, algo que no se exigía en la normativa antigua.
- Los niños deben viajar en sentido contrario a la marcha al menos hasta los 15 meses (en lugar de los 9 meses previos), lo que protege mejor el cuello y la cabeza en caso de colisión frontal.
- Las sillas i-Size están diseñadas para encajar perfectamente en cualquier asiento de vehículo que tenga el distintivo i-Size. Esto a su vez garantiza que se podrá ajustar sin problemas.
Todas estas sillas deben contar con un sistema de anclaje ISOFIX, el cual reduce drásticamente los errores de instalación que suelen ocurrir al usar cinturones de seguridad.
Consejos para la instalación y seguridad diaria
Hay detalles clave que suelen pasar desapercibidos en los primeros meses de uso:
- Las sillas i-Size cuentan con indicadores visuales (normalmente verdes) en los anclajes ISOFIX, la pata de apoyo o el top tether. Asegúrate de ver el verde en todos los puntos antes de arrancar.
- El arnés debe estar lo suficientemente ajustado como para que solo quepan dos dedos entre la cinta y el pecho del bebé. Es importante que el bebé no use un abrigo voluminoso bajo el arnés, ya que crean una falsa sensación de ajuste.
- Para los recién nacidos, la silla debe tener una inclinación intermedia. Si está muy erguida, su cabeza podría caer hacia adelante y dificultar la respiración; si está muy reclinada, pierde eficacia en caso de impacto.
- Si la silla incluye una pata que va al suelo del coche, es necesario asegurarse de que esté firmemente apoyada y no sobre un compartimento de almacenamiento vacío en el suelo, lo que podría ceder en un choque.
Por último, no se debe olvidar que la silla debe ir a contramarcha en todo momento. No solo es cuestión de leyes, sino también de la seguridad del bebé.
