Enviar decenas de currículums y no recibir ninguna respuesta puede resultar frustrante. En algunos procesos de selección, además, existe un paso previo que muchos candidatos desconocen: antes de que una persona lea el currículum, su información puede ser procesada por un sistema automatizado llamado ATS.
Los ATS, siglas de Applicant Tracking System o sistema de seguimiento de candidatos, son herramientas utilizadas por empresas y departamentos de Recursos Humanos para organizar las candidaturas recibidas durante un proceso de selección. Estos programas permiten almacenar currículums, extraer información de ellos, buscar determinados términos, aplicar criterios de selección y facilitar el trabajo posterior de los reclutadores.
Esto no significa que exista una fórmula mágica para “engañar al ATS” ni que todos los sistemas funcionen exactamente igual. La mejor estrategia consiste en crear un currículum que pueda interpretar correctamente el software y que, al mismo tiempo, resulte claro y convincente cuando llegue a manos de un reclutador.
En esta guía aprenderás qué son los filtros ATS, qué información pueden extraer de un currículum, cómo elegir las palabras clave adecuadas, qué estructura utilizar, qué elementos conviene evitar y cómo adaptar tu candidatura a una oferta concreta, incluso te pasaré plantillas para que puedas usar, como las plantillas ATS para currículum vitae en Jobseeker.
¿Qué es un ATS?
Un Applicant Tracking System es un software utilizado para gestionar procesos de contratación. Puede ayudar a una empresa a recibir candidaturas, almacenarlas, organizarlas y localizar candidatos de acuerdo con diferentes criterios.
Cuando una empresa publica una oferta de empleo y recibe cientos o incluso miles de solicitudes, revisar manualmente todos los documentos puede requerir mucho tiempo. Los sistemas ATS permiten centralizar esta información y facilitan la búsqueda y clasificación de candidatos.
Una de las funciones que pueden incorporar estas herramientas es el llamado resume parsing o análisis automático del currículum. El software intenta identificar determinadas partes del documento y convertirlas en información estructurada: nombre, datos de contacto, puestos desempeñados, empresas, fechas, estudios, certificaciones o competencias profesionales.
Posteriormente, dependiendo del sistema y de cómo haya configurado el proceso la empresa, los responsables de selección pueden buscar candidatos utilizando palabras clave, requisitos, experiencia, ubicación, formación u otros criterios.
Por esta razón, crear un currículum compatible con ATS no consiste únicamente en repetir muchas veces las palabras que aparecen en una oferta. El primer objetivo es mucho más sencillo: conseguir que la información importante del documento pueda identificarse correctamente.
Los sistemas de análisis de currículums se utilizan precisamente para almacenar y analizar automáticamente datos profesionales y pueden permitir posteriormente realizar búsquedas mediante palabras clave y otros criterios.
¿Cómo analiza un ATS un currículum?
No existe un único ATS ni todos utilizan los mismos algoritmos. Algunos sistemas disponen de funciones más avanzadas que otros y las empresas pueden configurar sus procesos de contratación de formas diferentes.
Por eso conviene desconfiar de afirmaciones como “todos los ATS eliminan automáticamente los currículums que no alcanzan un 80 % de coincidencia”. Ese porcentaje universal no existe.
Lo que sí puede ocurrir es que el sistema lea el documento, identifique determinados campos y convierta parte de su contenido en datos que después pueden consultar los reclutadores.
Por ejemplo, un currículum podría contener:
María García López
Especialista en marketing digital
2022-2026.
Responsable de marketing en Empresa X
Google Analytics
Google Ads
SEO
Inglés C1
Un sistema de análisis podría intentar reconocer “Responsable de marketing” como puesto profesional, “Empresa X” como empleador, “2022-2026” como periodo de experiencia y “Google Analytics”, “Google Ads” y “SEO” como competencias.
Cuanto más clara y convencional sea la estructura, menor será el riesgo de que algunos datos se interpreten incorrectamente.
Además, las palabras utilizadas en el currículum son importantes.
Si una empresa busca específicamente experiencia en Google Analytics y el candidato realmente posee esa experiencia pero únicamente escribe “herramientas de analítica digital”, una búsqueda literal de “Google Analytics” podría no mostrar esa candidatura de la misma manera.
Aquí aparece una de las principales reglas de un currículum optimizado para ATS: siempre que sea cierto, utiliza también el vocabulario empleado por la empresa en la descripción del puesto.
El objetivo no es escribir para una máquina
Este punto es fundamental. Optimizar un currículum para ATS no significa crear un documento extraño lleno de palabras clave.
Si supera correctamente la fase de procesamiento, probablemente acabará siendo revisado por una persona. Y esa persona querrá encontrar rápidamente qué sabes hacer, qué experiencia tienes y por qué tu perfil puede resultar adecuado para el puesto.
Por tanto, un buen currículum debería superar dos pruebas diferentes:
Primero, debe ser fácil de interpretar por sistemas automatizados.
Segundo, debe ser fácil de leer y valorar por un reclutador.
Una buena optimización ATS suele mejorar ambas cosas porque obliga a utilizar una estructura clara, descripciones concretas y competencias directamente relacionadas con el puesto.

Cómo crear un currículum compatible con ATS paso a paso
La mejor forma de trabajar no consiste en redactar un único currículum genérico y enviarlo a cien ofertas diferentes.
Es preferible disponer de un currículum base y crear versiones adaptadas a los puestos que realmente interesan.
El proceso puede realizarse siguiendo los siguientes pasos:
- Lee detenidamente la oferta de empleo
Antes de modificar el currículum, analiza qué está buscando realmente la empresa.
No te limites al nombre del puesto. Lee las funciones, los requisitos, las herramientas mencionadas, los conocimientos técnicos, los años de experiencia solicitados y cualquier certificación específica.
Imagina una oferta para un especialista en marketing que incluye estos requisitos:
Experiencia en campañas de Google Ads.
Conocimientos de SEO.
Gestión de campañas en Meta Ads.
Experiencia con Google Analytics 4.
Creación de informes.
Nivel de inglés B2.
Estas expresiones proporcionan pistas muy importantes sobre las competencias que la empresa considera relevantes. - Identifica las palabras clave principales
Una vez analizada la oferta, separa los conceptos realmente importantes.
Las palabras clave suelen encontrarse en diferentes categorías.
Nombre del puesto: auxiliar administrativo, desarrollador Java, especialista SEO, project manager, técnico de laboratorio.
Herramientas: Excel, Salesforce, SAP, AutoCAD, Python, Google Analytics, HubSpot.
Conocimientos: contabilidad, análisis de datos, posicionamiento SEO, atención al cliente, logística.
Certificaciones: PMP, Scrum Master, Cisco CCNA, AWS Certified.
Idiomas: inglés C1, francés B2.
Metodologías: Scrum, Agile, Lean, Kanban.
Funciones profesionales: gestión de proveedores, elaboración de presupuestos, captación de clientes, análisis financiero. - Utiliza las palabras clave solo cuando sean verdaderas
No añadas conocimientos que no tienes simplemente porque aparecen en la oferta.
Un ATS puede facilitar la búsqueda de candidatos, pero posteriormente tendrás que demostrar tus capacidades durante el proceso de selección.
Si una oferta exige Excel avanzado y únicamente conoces sus funciones básicas, escribir “Excel avanzado” puede permitir que aparezcas en determinadas búsquedas, pero también puede provocar una mala entrevista o hacer que pierdas credibilidad.
La optimización debe consistir en describir mejor tu experiencia real, no en inventarla. - Utiliza la terminología de la oferta
Existen muchas formas de expresar una misma competencia.
Una empresa puede escribir “gestión de redes sociales”, mientras que tú utilizas “social media management”.
Otra puede solicitar “Microsoft Excel” mientras en tu currículum aparece únicamente “hojas de cálculo”.
Cuando la expresión utilizada por la empresa describe correctamente tu experiencia, puedes incorporarla.
Por ejemplo:
Antes: Elaboración periódica de informes sobre tráfico web.
Después: Elaboración de informes de tráfico y conversión mediante Google Analytics 4.
La segunda versión contiene más información para el reclutador y además incorpora una herramienta que podría estar incluida entre los criterios de búsqueda.
Otro ejemplo:
Antes: Gestión de publicidad digital.
Después: Gestión y optimización de campañas de Google Ads y Meta Ads.
No se trata simplemente de añadir palabras. Se trata de especificar mejor qué has hecho. - No abuses de las palabras clave
Repetir una misma expresión veinte veces no convierte automáticamente un currículum en una buena candidatura.
Una frase como:
“Especialista SEO con experiencia SEO en proyectos SEO desarrollando estrategias SEO para empresas que necesitan SEO” resulta evidentemente artificial.
En cambio:
“Especialista SEO con cinco años de experiencia en auditorías técnicas, investigación de palabras clave, optimización de contenidos y análisis mediante Google Search Console” aporta información mucho más útil.
Las palabras clave deberían aparecer en los lugares donde tengan sentido: resumen profesional, experiencia, competencias, formación o certificaciones.
La incorporación artificial y repetitiva de términos, conocida como keyword stuffing, puede perjudicar la legibilidad del documento cuando posteriormente lo revise una persona. - Utiliza una estructura sencilla
Uno de los errores más habituales consiste en pensar que un currículum necesita un diseño extremadamente elaborado para llamar la atención.
Una plantilla visual puede funcionar perfectamente cuando el documento se entrega directamente a una persona, pero algunos diseños complejos aumentan la posibilidad de que determinados sistemas interpreten incorrectamente el contenido.
Para un currículum destinado a solicitudes online, una estructura sencilla suele ser la opción más segura.
Puede organizarse de esta manera:
Nombre y apellidos
Datos de contacto
Perfil profesional
Experiencia profesional
Formación
Competencias
Idiomas
Certificaciones
Otros apartados relevantes
No es necesario utilizar exactamente todas estas secciones. - Utiliza títulos de sección reconocibles
Evita sustituir nombres habituales por expresiones demasiado creativas.
En lugar de:
Mi trayectoria
Lo que sé hacer
Mi caja de herramientas
Dónde aprendí
Es preferible utilizar:
Experiencia profesional
Competencias
Formación
Certificaciones
Estos términos son inmediatamente comprensibles tanto para un sistema automático como para una persona.
Las recomendaciones actuales para currículums compatibles con ATS aconsejan utilizar nombres de sección convencionales precisamente para facilitar la identificación de cada bloque de información. - Evita estructuras innecesariamente complejas
Un currículum compatible con ATS no tiene por qué ser feo, pero sí debería priorizar la claridad.
Algunos sistemas modernos pueden interpretar correctamente parte de estos elementos, pero no existe ninguna ventaja importante en asumir ese riesgo.
Un diseño limpio, profesional y lineal funciona tanto para el software como para la persona que terminará leyendo el currículum. - No conviertas información importante en una imagen
El nombre de una tecnología, empresa, certificación o competencia debería aparecer también como texto real.
Por ejemplo, incluir únicamente los logotipos de Photoshop, Illustrator y Figma no es tan recomendable como escribir: Adobe Photoshop, Adobe Illustrator, Figma.
Lo mismo ocurre con los idiomas.
Un gráfico con cinco estrellas junto a una bandera británica puede resultar visualmente atractivo, pero “Inglés: C1” transmite información mucho más precisa. - Escribe correctamente los cargos profesionales
Los nombres de los puestos son palabras clave especialmente útiles porque resumen rápidamente el tipo de experiencia que posee una persona.
Si oficialmente eras “Técnico II” pero en realidad desempeñabas funciones de analista de datos, puede ser necesario proporcionar contexto sin falsear tu cargo.
Por ejemplo:
Técnico II — Analista de datos
De esta manera conservas el nombre real del puesto y explicas claramente su función.
También conviene evitar títulos excesivamente creativos como “Growth Ninja”, “SEO Wizard” o “Happiness Hero” cuando exista una denominación profesional reconocible que describa mejor el trabajo. - Describe resultados, no solamente responsabilidades
Optimizar para ATS no debería hacer que el currículum pierda calidad.
Un reclutador no solo quiere saber que eras responsable de una tarea. Quiere comprender qué hiciste y, cuando sea posible, qué resultados obtuviste.
En lugar de: Responsable de campañas publicitarias.
Puedes escribir: Gestioné campañas de Google Ads y Meta Ads con un presupuesto anual de 120.000 €, reduciendo el coste por adquisición un 24 %.
En lugar de: Atención al cliente.
Puedes utilizar: Gestioné una media de 60 consultas diarias de clientes mediante teléfono, correo electrónico y CRM, manteniendo una valoración media de satisfacción de 4,8/5.
Estas frases contienen términos profesionales relevantes, pero también proporcionan contexto y resultados. - Incluye una sección de competencias
Una sección específica de competencias puede ayudar a resumir los conocimientos más importantes para el puesto.
Por ejemplo, para un analista de datos:
Microsoft Excel
SQL
Python
Power BI
Tableau
Google BigQuery
Visualización de datos
Análisis estadístico
La selección debería cambiar según la oferta.
No es necesario enumerar absolutamente todo lo que has utilizado alguna vez. Prioriza aquello que resulte relevante para el trabajo que estás solicitando. - Utiliza tanto siglas como denominaciones completas cuando sea útil
Determinadas certificaciones, tecnologías y metodologías pueden aparecer escritas de varias maneras.
Cuando resulte natural, puedes incluir ambas denominaciones.
Por ejemplo:
Optimización para motores de búsqueda (SEO)
Customer Relationship Management (CRM)
Project Management Professional (PMP)
Search Engine Marketing (SEM)
Esto puede facilitar que la información sea reconocible independientemente de la expresión utilizada en una búsqueda.
No es necesario hacerlo con todas las palabras del documento. Utilízalo especialmente cuando una sigla sea muy habitual en el sector. - Sitúa los datos de contacto en una zona sencilla
El currículum debería mostrar claramente:
Nombre y apellidos.
Correo electrónico.
Teléfono.
Ciudad o ubicación, cuando resulte relevante.
LinkedIn, portfolio o página profesional si procede.
Es preferible que esta información forme parte del contenido principal del documento y no dependa exclusivamente de un encabezado gráfico, cuadro de texto o imagen.
No es necesario incluir datos personales que no aporten valor al proceso de selección. - Utiliza fechas claras y coherentes
Mantén un mismo formato para todas las experiencias.
Por ejemplo:
Marzo 2023 – actualidad
Enero 2020 – febrero 2023
o:
03/2023 – actualidad
01/2020 – 02/2023
La primera opción suele resultar más fácil de leer para una persona.
Evita cambiar continuamente el formato de las fechas dentro del mismo documento. - Ordena correctamente la experiencia
Para la mayoría de profesionales, el formato cronológico inverso resulta sencillo de interpretar: comienza con la experiencia más reciente y continúa hacia atrás.
Esto permite identificar rápidamente qué estás haciendo actualmente y cuál ha sido tu evolución profesional.
Existen situaciones en las que puede ser útil otro formato, como un cambio importante de carrera, pero para una candidatura convencional la estructura cronológica inversa suele proporcionar mayor claridad. - Adapta el perfil profesional
El pequeño resumen situado al comienzo del currículum es uno de los mejores lugares para contextualizar tu candidatura.
No escribas algo genérico como:
“Profesional responsable, dinámico, trabajador y con ganas de aprender”.
Esta descripción podría corresponder prácticamente a cualquier persona.
Es mucho más útil escribir:
“Administrativo con seis años de experiencia en facturación, gestión de proveedores y atención al cliente.
Manejo avanzado de Microsoft Excel, SAP y herramientas de gestión documental.”
En dos frases ya aparecen experiencia, especialización y herramientas concretas.
¿PDF o Word para un currículum ATS?
No existe una respuesta universal.
Los sistemas modernos pueden aceptar distintos formatos, y algunas plataformas admiten PDF, DOC, DOCX, TXT o RTF.
La primera regla es muy sencilla: utiliza el formato solicitado por la empresa.
Si la oferta indica “envía tu CV en PDF”, utiliza PDF.
Si permite varios formatos y no existen instrucciones adicionales, DOCX suele ser una alternativa conservadora para un documento destinado a procesamiento automático. Un PDF generado correctamente desde un editor de texto también puede funcionar, pero debe contener texto seleccionable y no ser simplemente una fotografía o escaneo del currículum.
¿Hay que utilizar un currículum diferente para cada oferta?
No necesariamente un documento completamente diferente, pero sí conviene adaptar el currículum a los puestos que realmente interesan.
Dos ofertas con el mismo título pueden buscar perfiles distintos.
Errores frecuentes al crear un currículum para ATS
Uno de los primeros errores es diseñar el documento exclusivamente pensando en el ATS. El destinatario final continúa siendo una persona.
Evitar utilizar palabras clave de competencias que realmente no posees.
Copiar párrafos completos de la oferta.
Ocultar palabras clave escribiéndolas en blanco sobre fondo blanco.
Repetir términos de forma artificial.
Utilizar gráficos para representar competencias sin acompañarlos de texto.
Colocar información esencial únicamente dentro de imágenes.
Utilizar nombres de secciones demasiado creativos.
Enviar el mismo currículum para puestos completamente diferentes.
Añadir decenas de competencias irrelevantes.
Mitos habituales sobre los filtros ATS
“Un ATS rechaza automáticamente todos los currículums que no tienen suficientes palabras clave”.
No necesariamente. Los sistemas y procesos de selección son diferentes. Pueden existir criterios automáticos, búsquedas, filtros, clasificaciones o revisiones realizadas por personas. No existe una única forma de funcionamiento aplicable a todas las empresas.
“Hay que conseguir un 80 % o 90 % de coincidencia”.
No existe un porcentaje universal que garantice superar un ATS. Las herramientas online que calculan una puntuación pueden servir como orientación para comparar una oferta con tu currículum, pero su resultado no reproduce necesariamente la configuración del sistema utilizado por una empresa concreta.
“Cuantas más palabras clave, mejor”.
No. Las palabras deben ser relevantes y describir capacidades reales. Una acumulación artificial puede producir un currículum difícil de leer.
“Los ATS no pueden leer ningún PDF”.
Tampoco es correcto como regla general. Existen sistemas capaces de procesar PDF y otras extensiones. Lo importante es respetar los formatos aceptados por la oferta y utilizar un documento correctamente generado.
“Hay que hacer un currículum feo para superar los ATS”.
No. Sencillo no significa descuidado. Se puede crear un documento elegante utilizando tipografía, espacios, negritas, tamaños y una buena jerarquía visual sin recurrir a estructuras difíciles de procesar.
“Si supero el ATS conseguiré una entrevista”.
No. La optimización solo facilita que la información de tu candidatura pueda ser procesada e identificada correctamente. La experiencia, formación, adecuación al puesto, competencia con otros candidatos y decisión de los responsables de contratación continúan siendo determinantes.
Cómo revisar tu currículum antes de enviarlo
Antes de presentar una candidatura puedes realizar una última comprobación, lee nuevamente la oferta y pregúntate cuál es el principal problema que la empresa intenta resolver contratando a alguien.
Después revisa tu currículum y que responda las siguientes preguntas:
- ¿Se entiende claramente qué profesión desempeñas?
- ¿Aparecen las competencias fundamentales solicitadas que realmente posees?
- ¿Has utilizado la terminología del sector?
- ¿Los puestos, empresas y fechas se identifican fácilmente?
- ¿Las secciones tienen nombres convencionales?
- ¿La experiencia más relevante tiene suficiente protagonismo?
- ¿Has incluido resultados concretos cuando dispones de ellos?
- ¿Existen gráficos, columnas o elementos que puedan complicar innecesariamente la lectura?
- ¿Puede seleccionarse el texto del archivo?
- ¿El documento continúa siendo agradable de leer para una persona?
- ¿Has revisado ortografía, teléfono y correo electrónico?
Si puedes responder afirmativamente a estas preguntas, probablemente tendrás un currículum mucho más sólido que uno enviado indiscriminadamente a cientos de ofertas.
Algunas preguntas frecuentes que se hace la gente sobre los filtros ATS para ofertas de empleo:
¿Cuántas palabras clave debe tener un currículum?
No existe un número óptimo aplicable a todas las candidaturas. La prioridad es cubrir de manera natural los requisitos y conocimientos relevantes.
¿Es recomendable utilizar dos columnas?
Para maximizar la simplicidad, una estructura de una sola columna es una opción especialmente segura. Algunos sistemas pueden interpretar diseños más complejos, pero normalmente no existe ninguna necesidad de asumir el riesgo cuando el documento se enviará mediante una plataforma de selección.
¿Puedo incluir una fotografía?
Depende también de las convenciones del país y del proceso de selección. Desde el punto de vista del análisis automatizado, una fotografía no ayuda al sistema a comprender tus competencias profesionales y no debería contener información imprescindible.
¿Qué tipografía debo utilizar?
Lo fundamental es escoger una tipografía clara y ampliamente legible. Arial, Calibri, Times New Roman y otras fuentes convencionales son opciones seguras. Evita fuentes decorativas que dificulten la lectura.
¿Es mejor enviar el currículum en PDF o DOCX?
Utiliza siempre el formato solicitado en la oferta. Cuando no exista ninguna indicación, ambos pueden ser válidos en diferentes sistemas, aunque DOCX suele considerarse una opción conservadora para maximizar compatibilidad. Si utilizas PDF, asegúrate de que contiene texto real y seleccionable.
¿Puedo utilizar Canva para crear un currículum?
Puedes utilizar cualquier herramienta siempre que el resultado final sea sencillo y pueda procesarse correctamente. El problema no es necesariamente la aplicación utilizada, sino generar un documento lleno de columnas, cuadros, gráficos e información incrustada como imagen.
¿Debo preparar un currículum especial para cada empresa?
Conviene partir de un currículum maestro y adaptar las secciones importantes para cada oferta de interés. Normalmente no hace falta rehacerlo desde cero.
¿Los ATS utilizan inteligencia artificial?
Algunas plataformas de contratación incorporan funciones avanzadas de automatización o inteligencia artificial, mientras que otras utilizan sistemas diferentes de análisis, búsqueda y filtrado. Por eso no es correcto hablar de “el algoritmo ATS” como si existiera un único sistema universal.
¿Cómo puedo saber si mi currículum es compatible?
Puedes comprobar que posee una estructura lineal, nombres de sección habituales, texto seleccionable, fechas claras y las competencias relevantes para la oferta. Copiar el contenido en un editor de texto sencillo también permite detectar si el orden de lectura se ha roto durante la exportación.
¿Sirven los comprobadores de ATS que hay en Internet?
Pueden resultar útiles como herramienta orientativa para detectar términos que aparecen en una oferta pero no en tu currículum. Sin embargo, una puntuación obtenida en una herramienta externa no significa que vayas a obtener exactamente el mismo resultado en el sistema utilizado por una empresa.
Para cerrar esta guía, sólo decirte que crear un currículum compatible con ATS no requiere trucos ocultos ni conocimientos técnicos avanzados.
La mayoría de las buenas prácticas tienen además algo en común: también hacen que el currículum sea mejor para las personas.
Utiliza una estructura sencilla. Describe claramente tus puestos y competencias. Analiza cada oferta. Emplea la terminología adecuada cuando corresponda. Destaca resultados concretos. Evita elementos gráficos innecesarios y adapta la información a aquello que realmente está buscando la empresa.